domingo, 24 de enero de 2010

ARQUEOLOGÍA

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Aquí abajo, en lo profundo,
habita el que por primera vez
enunció la pregunta.
Sabía pocas cosas:
huir de los felinos y cazar los venados,
escoger los frutos, las hojas y las bayas,
olfatear el peligro,
que la mar sube y baja,
que sangran sin morir las mujeres
y que los hombre mueren cuando sangran,
que hay lunas diferentes y no hay luna,
que la luz se va y viene…
Pero mucho del miedo:
temía al oso y a la víbora,
a que el sol no saliera una mañana,
al hambre y a la nieve,
al viento, al rayo,
al desamparo de los suyos,
a los ruidos de la noche…
Es difícil saber si la pregunta surgió de la ciencia o la ignorancia,
del terror o la altivez,
pero aquel ser, que aún no tenía la palabra,
se miró en un estanque
y después vio un abeto y una roca
y una manzana caída sobre el suelo
y preguntó –sin voz, sin auditorio-
quién soy.
Y comenzó lo humano.

.
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Unos metros encima estuvieron las ciudades,
aquellas que configuran las leyendas,
las que añoramos doradas y sabemos de adobe.
Desde arriba hemos visto el perfil de sus reyes,
las tiaras de las reinas,
los pechos de las esclavas,
los delirios convertidos en dioses.
También hubo mazmorras
pero la crueldad deja menos señales.

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Dijeron: hágase la luz
y despareció la noche;
ábranse las aguas,
y los abismos entregaron sus secretos;
conozcamos la tierra,
y el planeta se hizo insuficiente;
dominemos el aire,
y se apropiaron del vuelo y del vacío;
que sea nuestro el cuerpo,
y la muerte retrocedió tres pasos.
En esta ocasión,
fabricaron el mundo a medida de sus ansias.

.
.

Pero no definen las fronteras
la geografía ni el tiempo.
Aquí arriba hay personas que tienen un solo vestido
y lo lavan a mano,
recogen leña, cuecen su pan,
mueren de diarrea, envejecen sin gloria.
Como en lo más profundo.


Premio de Poesía Dionisia García

17 comentarios:

Alejandro dijo...

Querida Montse, amiga y maestra:

Es un placer ser el primero en recibirte en esta casa que ahora vamos a compartir. Con ello satisfago mis deseos y hago justicia a mi propia conciencia, a la buena, que me recuerda a diario el agradecimiento que te debo. Llegué a tí de la mano de Emilio (otro acreedor de mis eternas gracias), y gracias a tí siento el placer de la literatura, especialmente del cuento, con el que me enseñaste a aprender y a disfrutar cada día descubriendo nuevos peldaños de aquella escalera que me ofreciste. Fuiste mi primera profesora en esto, y ahora tenía que ser yo el primero en recibirte.

Cualquiera puede estar en cualquier sitio, como ocurre en tu ARQUEOLOGÍA, y todos podemos ser personajes de ese universo que has creado, donde el que quiere superar su ignorancia pregunta. Hay que saber. Tenemos necesidad de aprender y lo conseguimos gracias a los buenos maestros como tú, querida Montse.

Este poema que nos regalas, prólogo de los espacios cibernéticos que compartiremos, ojalá bien y muchos años, es más un conjunto representativo de las tres partes de tu libro ARQUEOLOGIA (III Premio de poesía Dionisia Garcia. Universidad de Murcia 2003). En él describes con frases magistrales ("Dijeron: hágase la luz y desapareció la noche") que crean imágenes conmovedoras de la arqueología humana, elemental, del mundo en que vivimos. Consigues que todo ello quede en la memoria del lector como efigies grabadas a fuego. Así nunca olvidaremos. Esta muestra de tu ARQUEOLOGIA nos propone varios puntos de vista para que no veamos siempre a la sociedad donde tendría que estar, con el orden correctamente establecido, sino como a veces nos gustaría verla: ahora habitada abajo por quien no sabe y pregunta, por quien sólo entiende de actividades con el objetivo de la supervivencia; y luego se cambian las interpretaciones para que en los escenarios de las profundidas actúen los soberanos, reyes y reinas, a quienes desde arriba se les ve, allá abajo, con sus delirios endiosados, entre las mazmorras, ocultas por la crueldad. Ese es mi sensación personal despues de leer tu ARQUEOLOGÍA, donde muestras con sutiliza y sabiduria los posos errantes del ser baladí, ante la inopia de la grandeza delirante que para dominar el aire se apropia del vuelo y del vacio. Poderosos, poderosos, pero, aunque estén arriba, "sólo tienen un vestido y lo lavan a mano".

¡Pero qué bien, maestra!

Besos apretados.

Alejandro

Nelken Rot dijo...

Mi querida Montse,

Cuanto tiempo esperándote y llegas abriéndote paso con el saber entre las manos.

Me alegra infinito que estés aquí en escritores en red porque siempre has sido para mí, y muchos otros me consta, una luz para seguir escribiendo: porque si hay varios niveles que lo organizan todo, tú subes y bajas de uno a otro plano como si fueras la mismisima Nefertiti, para comunicarnos desde la sencillez de lo natural los orígenes del mundo, el centro, la salida...

Ojalá nos encontremos pronto de nuevo, en los pasillos de la vida.

Super abrazo

Nelken

Anónimo dijo...

¡Por fin te veo por aquí!... La maestra debe de estar siempre cerca de sus alumnos.
Bienvenida, tenerte cerca me servirá para seguir aprendiendo.
Un beso.
Mila

Valeriano dijo...

Montse:
No creo que sean necesarias demasiadas exégesis sobre tu poema. Está clarísimo y bien expuesto. Para mí, aún seguimos aquí abajo haciéndonos las mismas pregunats de entonces y de siempre. Es el circulo vicioso inevitable: Sin "definir las fronteras, la geofrafía ni el tiempo". Pero creo, querida Montse, que, aunque veamos la arquitectura desde arriba, seguimos aún bien abajo.
Un abrazo
Valeriano

Anónimo dijo...

Queridos Santiago, Alejandro, Nelken Rot (aunque no estoy segura de quién se esconde tras ese pseudónimo), Mila y Valeriano:
Muchísimas gracias al primero por haber incluido mis textos y a los demás por vuestros mensajes de bienvenida. Me da cierta verguüenza no haber entrado antes en el blog pero ya sabéis cómo es mi vida y cómo soy yo. Y no cierta sino mucha vergüenza siento cuanto me llamais maestra o decís que os he enseñado algo. No me voy a extender en lo que ya hemos hablado muchas veces: nadie puede enseñar a escribir. En el mejor de los casos, puede estimular el talento que ya se tiene, y si he sido capaz de hacer eso por alguien en algún momento, me sentiré siempre orgullosa y satisfecha.
Respecto a los poemas de "Arqueología", como decís, me parece que el contenido es bastante claro y no muy optimista. Creo que, en efecto, las cosas no han cambiado lo bastante en sus aspectos más profundos, pero, en fin, en ello estamos, ¿no?
Prometo solemnemente dedicar unas horas a leer con atención los trabajos de los socios (los que aún no he tenido tiempo para ver) y participar lo que pueda en el blog. Gracias a todos y un abrazo muy, muy grande,

Montse dijo...

Hola a todos,
Aunque dije en su momento que no tendría mucho tiempo para dedicar al blog, he leído un poco de vuestros espacios y, claro, no he podido resistir la tentación... ¡Por algo tenía yo tanto miedo de meterme en esto! En fin, ya que estamos, vamos a ello.
He estado leyendo el interesantísimo debate que tuvisteis hace unos días sobre la poesía. Como la mayoría de vosotros ya sabe, yo estoy muy de acuerdo en casi todos los planteamientos de Emilio, aunque creo necesario repetir lo que afirma Enrique acerca de la inescusable necesidad de conocer las normas para poder superarlas. Precisamente porque no siempre es así, nos encontramos a menudo con el tristísimo espectáculo de "poetas" que "inventan" un día sí y otro también técnicas que pasaron de moda hace cien años. Me ha encantado el comentario de Manuel -que suscribo en su totalidad- y no creo, al contrario que Santiago, que reconocer los aspectos fisiológicos de nuestra sensibilidad o nuestras inclinaciones les quite nada. Al contrario, los explica, los racionaliza y, en fin, amplía nuestro conocimiento acerca de nosotros mismos y del mundo. En mi opinión, el mayor prodigio es de la inteligencia, que nunca, nunca, empobrece nada de lo que toca sino que amplía las posibilidades de cualquier cosa hasta el infinito. La sensibilidad es, en el fono, un aspecto más de la inteligencia, un método de recibir y acumular información y de relacionarnos con el entorno. Sentimientos y sensaciones tenemos todos (o casi) pero intentar expresarlos o reproducirlos es un hecho intelectual para el que se requiere una actitud, un talento y una técnica determinadas, es decir, toda una serie de elementos que son los que distinguen al artista, al creador en cualquier campo.
Por otra parte, tanto la receptividad del lector o el espectador como las formas empleadas por el artista forman parte de un contexto espacio-temporal sin el que no puede entenderse el valor de una obra. En este sentido, la modernidad es un aspecto positivo puesto que implica el empleo o la invención de recursos y estructuras que tienen una doble función: insertar la obra en el contexto que le corresponde y crear contextos nuevos que, a su vez, darán lugar a obras necesariamente diferentes. Esto implica un eterno ajuste, un cambio constante que obliga a la búsqueda constante de formas originales, entendiendo la originalidad como necesidad expresiva de un momento y un lugar determinados. Por eso el arte es dinámico, no por una cuestión valadí de modas, sino porque, como en todo cuanto está vivo, el movimiento es indispensable y la eterna repetición de modelos significa, necesariamente, la aniquilación. Así que, cuando tratamos de poesía, entiendo que no debemos hacer una excepción, y que cada uno de nosotros tiene que hacer el esfuerzo de intentar mover un centímetro lo que han hecho los demás para seguir avanzando, para expresar la mínima pero esencial diferencia que nos proporciona cada amanecer. Para mí, la calidad poética es fundamentalmente eso: percibir la lucha interna para expresar lo que aún no entendemos del todo, lo que permanece en la penumbra. En cada gran poeta encontramos esa gota de sudor, la que nos conmueve precisamente porque la percibimos con el más brillante, sutil y emotivo de los dones, nuestra inteligencia.
Perdonad si me he puesto un poco pedante, pero no sé decir estas cosas de otra manera. Gracias por el placer que me ha producido leer vuestras opiniones. Un beso muy grande a todos,

Anónimo dijo...

Encontrado...En fin, Montse... qué no te habré dicho en estos pasados años...ya sabes lo que pienso. Este libro es una pequeña joya...y su título el adecuado...no sólo por el contenido...sino por su valor. Eres una espléndida escritora...en todos los géneros. Me encanta que estés en ESCRITORES EN RED. Un fuerte abrazo de bienvenida.

Port

Emilio dijo...

Por cierto, tienes también incluido en tu blog tu comentario. Mi intención es que hagamos un pequeño ensayo publicable sobre ese debate, además de su publicación en la red...así que anímate a seguir...animaros a seguir. Incluso podemos invitar al debate a colaboradores de fuera de nuestra web. Uno de los proyectos importantes es nuestro Departamento de Publicaciones y Ediciones, que con tanto acierto lleva Santiago Solano. Ya hay un proyecto en marcha, aprobado en Junta, que coordinaremos Enrique Gracia y yo: una antología poética de todos nosotros. Os animo a enviar vuestros poemas a mi dirección eléctrónica o la de Enrique, desde ya. Varios... incluso publicados en la red. O precisamente publicados en la red.
Así que Montse, pásanos alguno del nuevo libro...no por ello el mismo dejará de ser inédito. Por cierto, Alejandro, tu poema, publicado con todas las de la Ley en tu página, ya puedes seleccionarlo. Estilos... variados. Sólo hay un limite: la calidad. Esta invitación es para todos: Rosa, Nelken, Mila, Mari Carmen, Pilar, Soledad, Elena, Antonio, Rafa, Francisco, Miguel, Manuel, Alex, Santiago, Javier y también Enrique y yo...todos, si falta alguno es por el teclado... Y si enviaís varios, mejor. Hacedlo a nuestros correos electrónicos, el mío y el de Enrique. Si no enviaís nada, no os preocupeís. Nosotros rescataremos vuestra escritura...pero intentad colaborar. Es un bonito proyecto. Ya hubo un precedente en una maravillosa antología que hicimos con Santiago, Trece más Uno, en los albores y precedentes de Escritores en Red. Y fue una maravillosa experiencia. Ahora somos más...y esperemos que con pryección y difusión. Supongo que se puede hacer algo parecido en un próximo futuro en narrativa. Y este si es un proyecto único y exclusivo de Escritores en Red. Los poemas se seleccionaran por su nivel de calidad y la cantidad máxima y mínima de cada autor dependerá de ese nivel, en opinión - tendrá que ser así - de los coordinadores. Y nadie debe molestarse si tiene más o menos porque se actuará con un criterio unitario y supongo que confiaís en nuestro criterio, el de Enrique y mío. Unos son más poetas, otros más ensayistas o narradores...pero todos formamos parte de una travesía común. Estoy seguro que no habrá celos ni problemas porque este espíritu de Solidaridad y apoyo es el principal activo de nuestra Asociación. Gracias, Montse, por dejarme tu espacio para la convocatoria.

Mari Carmen Azcona dijo...

Hola Montse, encantada de conocerte.
Me alegro de que estés aquí entre nosotros, además, tras los entusiastas comentarios de los compañeros, veo que junto a ti, tendré muchas lecciones que aprender.

Claro y conciso poema sin adornos, que sólo entorpecerían la lectura de este libro sobre la historia de la humanidad.
Me parece fantástica la idea de separar la prehistoria de la historia, por dos planos físicos: abajo y arriba. Y realmente desolador, que tras tantos siglos de diferencia, con tanta sabiduría, tanta inteligencia...hoy en día, haya personas tan cercanas en el vivir a los que están abajo.

Un abrazo.

Rosa dijo...

Bienvenida Montse.

Sin duda el tremendo placer en mío (bueno de todos nosotros), porque tenerte aquí con tus poemas o tu prosa es todo un honor para ESCRITORES EN RED.

Gracias por haber dejado un trocito de tu ajetreada existencia entre nosotros con ese poema tan impresionante.

Un abrazo enorme

Emilio dijo...

Realmente, Montse, y mira que lo he leído veces, no me resisto a volver a comentar algo más sobre este poema. Qué dificil es conseguir un poema prácticamente pefecto...y, sin embargo, para mí. este lo es, siempre lo ha sido. En realidad todo el libro es magnífico. Eres un gran ejemplo de escritora que domina todos los géneros. Sabiduria y conocimientos... hacen que te manejes con soltura en lo que te pongas. Que gran escritora eres, amiga.
Un beso.

Port

Montse dijo...

Gracias, Emilio, por tus palabras siempre generosas (excesivamente generosas en lo que a mí se refiere).
De todas formas, y aunque , supongo que como a todos, me satisfece saber que a alguien le gusta lo que escribo, cada vez estoy más convencida de que la escritura es -o debe ser- un placer en sí misma, como lo es la lectura. ¿Quién de nosotros no piensa que lo que escribe es, como mínimo, aceptable? ¿Y cómo podemos estar seguros de que no nos equivocamos? En lo que a la escritura se refiere, tenemos mucho más en cuenta la opinión de los demás cuando es favorable que cuando no lo es. Así debe ser, supongo, porque sin esa pequeña certidumbre no tendríamos fuerzas para continuar. Así que la conclusión, por lo que a mí respecta, es escribir y gozar haciéndolo, escribir e intentar que alguien me lea, escribir y ser yo por encima de todo, escribir y compartir la literatura con los amigos. Lo demás, todo lo demás, es accesorio.
Montse

Anónimo dijo...

Estimada escritora:

Discrepo absolutamente de los halagos de sus compañeros, si bien escriben mucho peor que uste. No obstante, sé perfectamente que usted misma no se cree que este poema merezca etiqueta de buena poesía.
Por lo demás siga intentándolo, tal vez lo consiga. Todo se consigue con afán pero no sin don. Y eso precisamente es la carencia que le enturbia el don poético, carece de él.
Pise firme y no se lleve por la panda de payasos que no tienen ni idea de escribir.

Montse dijo...

Señor Anónimo:
Me parece muy bien que no comparta la opinión de mis compañeros y también que no le guste mi poesía. Si firmara usted con su nombre, me complacería darle las gracias por su opinión. Ahora bien, que se atreva a llamar "payasos" a otros, me parece absolutamente improcedente, y mucho más cuando en apenas tres líneas comete usted varias incorrecciones gramaticales. Opine usted lo que quiera -es su derecho y en lo que a mí respecta agradeceré siempre cualquier sugerencia- pero hágalo con respeto y asegúrese de que sus observaciones puedan ser mínimamente fiables. Escribiendo como lo hace, es imposible que alguien le tome en cuenta.

Montserrat Cano

Anónimo dijo...

La cobardía es el "don" de los que mandan anónimos. Y peor que la cobardía es la ignorancia. No ofende quien quiere, sino quien puede. Es triste que alguien que se llama escritor y a lo mejor lo es, sea incapaz de defender sus escritos sin atacar a los otros. Me parece tan lamentable que ocurran estas cosas que el que las hace se descalifica a si mismo. Por un tema parecido tuve que poner un filtro en mi blog. Qué pena, qué tristeza, qué falta de ética y de consideración de alguién al que, seguramente Montse, nada le has hecho. Pero así es la vida. Esconderse en el anónimato es una demostración de incapacidad para razonar y defender posturas con argumentos. No te preocupes, Montse, somos muchos los que opinamos que eres un gran escritora. ¿Tienes algún enemigo?. En fin, suceso lamentable el del tu anónimo.

Emilio Porta

Anónimo dijo...

Ah, señor anónimo, por cierto, yo soy uno de esos payasos que alaban la Literatura de Montserrat Cano. Mi amiga, por cierto, y sólo por afecto y consideración, desde hace muchos años. Aunque probablemente mis juicios literarios le merezcan poca valoración. O mi obra, en el caso de que la conozca.

Emilio Porta

Nota: Ah, por cierto, señor anónimo, ¿conoce usted alguno de los libros publicados por Montserrat Cano o habla de oidas?. Y...¿cuales son su credenciales como erudito? ¿Es usted critico de alguna revista? ¿Sabe Usted distinguir la calidad literaria o también en esto es autodidacta?

Anónimo dijo...

Con cariño me dirijo a todas aquellas almas
que aún se sencibilizan con un poema de amor u otro. Quiero dar un
consejo con todo el respeto que se merecen. Pienso que todos los
poemas tienen alguna belleza espiritual, aunque estén mal escritos o redactados, porque es un sentimiento expresado y cada sentimiento tiene algo que ofrecer y algo que entregar y en último caso la persona que lo escribe está expresando sus estados de ánimos y escribir sirve
de terapia. Es por eso que me duelan criticas como "no deberías escribir más" " no tienes futuro" o algo por el estílo. En lo personal jamás he recibido una
crítica de ese estilo pero quiero representar a los poetas profesionales y de este foro.
Estoy encontra de los anónimos sin firmar.

Felicidades Montse y nunca te dejes llevar por comentarios incongruentes, bórralos simplenmente, en mi humilde consejo.

Miguel Ángel H.